Me prometió todo el cariño, y solo recibí recuerdos.
Le jure a cada minuto, que había conseguido un sueño, el demostró que era importante, ahora ni se acuerda de aquellos momentos.
Son un par de noches sin importancia, pero me han marcado la vida.
Por que como el destino siempre será el que decida, dejo en sus manos lo que entre nosotros dos pase.
Apenas le di importancia la primera vez que le vi, ahora me he dado cuenta, de que no existe una vida sin pensar en el.
Compartí con el todo lo que pude, ahora no sé qué es lo que ha pasado, pero me hace falta, como siempre lo hizo.
Era una niña cuando le conocí, y no se si se ha parado a pensar, que si hoy soy lo que soy, es por el.
Porque tuve la suerte de cruzarme aquel 21 con el, tuve la suerte de que el destino quisiera juntar nuestros caminos, tuve la suerte de conocerle cuando más lo necesitaba, y tuve la suerte de apreciar de cerca esa mirada.
Las noches a su lado se me hicieron cortas, porque cuando el me abrigas del frio, no hay un minuto despreciable, siempre se que hasta dentro de mucho tiempo, eso no volverá a ocurrir…
Y en cuanto a eso que le llaman olvido, no existe en mi cabeza, un pensamiento en el que no esté el, me acuerdo de el todos los días y no se porque pero se me hace imposible olvidarle.
Solo espero que el 2012 nos vuelva a juntar, en el mismo lugar de siempre, y con toda esa gente…
21 de marzo del 2010

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